En el marco del Plan de Sostenibilidad, se ha impulsado un proyecto de gastroturismo en los pueblos de la Mancomunidad, que incluye actividades relacionadas con el uso de las plantas silvestres.
Plantas silvestres que cobran valor de la mano de la mano de Laura Aceituno
En el mes de abril, se ha realizado una actividad de gastrobotánica, una jornada inolvidable con mucho aprendizaje y reconexión con el patrimonio botánico de nuestros pueblos.
De la mano de la científica etnobotánica Laura Aceituno @asociacion_la_troje, disfrutamos de una senda interpretativa por Patones y la vecina localidad de Torremocha de Jarama, donde aprendimos a identificar distintas especies de plantas silvestres y sus usos en la cocina. Un recorrido por la base tradicional de nuestra gastronomía y de la cultura popular, recordando cómo estas plantas han sido sustento y medicina para las comunidades desde siempre.
Fue también un encuentro precioso para compartir saberes y escuchar a las personas del territorio, que aún conservan este conocimiento vivo, y que nos conecta con nuestro entorno natural y su importancia para el entorno natural y rural.

Apoyo a proyectos locales de agroecología
La recolección segura de ejemplares se llevó a cabo en la huerta de la asociación @csavegadejarama, que nos presentaron su proyecto agroecológico y nos brindaron un entorno natural inmejorable.
Una oportunidad única para conocer más plantas silvestres que crecen de forma espontánea en la vega del río Jarama, y conocer el proyecto de investigación, producción y comercialización de variedades hortícolas en ecológico.

Degustación de plantas silvestres con la cocina de Laura Negrete
La jornada se completó con la experiencia sensorial de probar diferentes elaboraciones culinarias con plantas silvestres. De la mano de Laura Negrete @lacocinadenegrete, pudimos disfrutar de recetas tan especiales y creativas como las croquetas de ortiga, la tortilla de cardillos, la quiché de cardo mariano, la crema de achicoria, entre otras recetas originales y deliciosas.
Su cocina es un ejemplo de sostenibilidad por su contribución a la cultura botánica local y uso de productos locales de proximidad, creatividad, e innovación.

Tras la cata se llevó a cabo un taller para fijar lo aprendido y reconocer las especies de forma segura con las muestras recolectadas y las guías de identificación, cultivo y consumo de plantas silvestres, entre otros materiales de apoyo.

